Disociación escápulotorácica

INTRODUCCIÓN

– Esta lesión es una separación traumática de la escápula de la pared posterior del tórax.
– Es una lesión rara, que pone en peligro la vida y consiste básicamente en una amputación cerrada del la extremidad superior.
– El mecanismo consiste en una tracción asociada a una fuerza de rotación violenta, normalmente en accidentes de automóvil o motocicleta.
– Suele haber una lesión neurovascular asociada:
– Lesión completa del plexo braquial: 80%.
– Lesión parcial del plexo braquial: 15%.
– Lesión de la arteria subclavia o axilar: 88%.
– Se asocia a fracturas o luxaciones de la región del hombro, aunque también puede producirse en ausencia de lesiones óseas evidentes.

DIAGNÓSTICO

– Inflamación masiva de la región del hombro.
– Ausencia de pulsos en la extremidad superior.
– Déficit neurológico completo o parcial.
– Desplazamiento lateral de la escápula en la radiografía de tórax en proyección anteroposterior (siempre y cuando no esté rotada), que es diagnóstico.

hombro 17

Esquema de disociación escápulo-torácica.
A. Lado lesionado
B. Lado normal

CLASIFICACIÓN

Tipo I:  Lesión aislada. Tipo IIA:  Lesión asociada a lesión vascular. Tipo IIB:  Lesión asociada a lesión nerviosa. Tipo III:  Lesión asociada a lesión vascular y nerviosa.

TRATAMIENTO

Tratamiento inicial
– Con frecuencia, el paciente es un politraumatizado.
– Deben seguirse protocolos de soporte vital avanzado.
– Si está indicado, se debe realizar una angiografía de la extremidad, seguida de reparación vascular y evaluación del plexo braquial.
– Es necesario estabilizar las lesiones óseas o articulares asociadas.

Tratamiento diferido
Neurológico:
– A las 3 semanas está indicado realizar un estudio electrodiagnóstico.
– A las 6 semanas se realiza una mielografía cervical o una RM.
– Si el paciente presenta extremidad en péndulo, puede ser necesario realizar una artrodesis del hombro y/o una amputación de la extremidad por encima del codo.
– Las avulsiones de las raíces nerviosas y los déficit neurológicos completos tienen mal pronóstico.
– Las lesiones parciales del plexo tienen buen pronóstico y con frecuencia se recupera el uso funcional de la extremidad.
– En la RM se observa el signo de la «vaina vacía».

Óseo:
– Si la evaluación inicial del plexo braquial demuestra una lesión severa, será preciso considerar la amputación primaria por encima del codo.
– Si la mielografía cervical muestra tres o más mielomeningoceles, el pronóstico es igualmente sombrío.
– Esta lesión se asocia a malos resultados, incluyendo extremidad en péndulo en el 52% de los casos, amputación precoz en el 21% y muerte en el 10%.