Fracturas de falanges y articulaciones interfalángicas de los ortejos

INTRODUCCIÓN

Epidemiología
– Las fracturas de las falanges son las lesiones más frecuentes del antepié.
– La estructura que más frecuentemente se afecta es la falange proximal del quinto dedo.

Anatomía
– Los dedos primero y quinto se encuentran en una posición especialmente vulnerable para sufrir una lesión, ya que forman los límites medial y lateral de la región distal del pie.

Mecanismo de lesión
– Un traumatismo directo, como al caer un objeto pesado sobre el pie, generalmente produce una fractura transversa o conminuta.
– En un tropezón se produce una carga axial con una fuerza secundaria de varo o valgo que da lugar a un patrón de fractura espiroideo u oblicuo.

DIAGNÓSTICO

Evaluación clínica
– Los pacientes típicamente presentan dolor, inflamación y deformidad variable del dedo afectado.
– Suele haber dolor a la palpación en la zona de la lesión.

Evaluación por imágenes
– Deben realizarse radiografías anteroposterior, lateral y oblicuas del pie.
– Si es posible, debe intentarse aislar el dedo afectado en la radiografía lateral, para mejorar la visualización de la lesión. De forma alternativa se ha descrito el uso de pequeños chasis, similares a los utilizados por los odontólogos, colocados entre los dedos.
– El cintigrama óseo con tecnecio o la RM pueden ayudar al diagnóstico de las Fracturas por estrés cuando la lesión no es evidente en las radiografías simples.

CLASIFICACIÓN

Clasificación descriptiva
– Localización: falange proximal, media o distal.
– Angulación.
– Desplazamiento.
– Conminución.
– Compromiso intraarticular.
– Presencia de una luxofractura.

TRATAMIENTO

– Las fracturas no desplazadas, independientemente de que afecten a la articulación, pueden tratarse mediante calzado de suela rígida y carga de peso protegida, avanzando según se tolere.
– Una sindactilia entre dedos adyacentes puede proporcionar alivio del dolor y ayudar a estabilizar patrones de fractura potencialmente inestables.
– Las fracturas con deformidad clínica necesitan reducción. Generalmente la reducción cerrada es adecuada y estable.
– La reducción quirúrgica se reserva para los raros casos de fracturas con inestabilidad evidente o discontinuidad intraarticular persistente. Esto suele ocurrir en las fracturas intraarticulares de la falange proximal del hallux o cuando hay fracturas múltiples de los dedos menores.
– Las fracturas inestables de la falange proximal del hallux deben reducirse y estabilizarse con agujas de Kirschner percutáneas o con tornillos de minifragmentos.
– Las fracturas intraarticulares de cualquier articulación que incluso con una reducción adecuada continúan siendo inestables deben reducirse y enclavarse percutáneamente para evitar problemas tardíos de alineación.

tobillo 48

Método de reducción cerrada en las fracturas desplazadas de la falange proximal. Se coloca un objeto rígido (ej. lápiz) en el espacio interdigital adyacente y se utiliza como fulcro para la reducción

COMPLICACIONES

– Pseudoartrosis: poco frecuente.
– Artrosis postraumática: puede complicar las fracturas con compromiso articular que dan lugar a una incongruencia. Puede ser incapacitante si afecta al hallux.